viernes, 11 de marzo de 2016

THRILLER

   


















Solo unos pocos se percataron del engaño. Solo uno se reveló pero al final fue convencido. Lo importante era el mensaje y poco importaban los actores, la cobardía debía ser ocultada. El miedo se apoderó de él y era comprensible, no hay nada más humano que la traición. Al fin y al cabo qué sabían de ellos, nada, y que pagaran por cualquier información era la prueba. Él solo precipitó los acontecimientos, se dirigió a los guardias y les dijo que podía entregarles al que buscaban, les condujo hasta el grupo y señalando a uno de los harapientos barbudos les dijo. "Ahí le teneis, ese es el lider".



Días más tarde en algún lugar de Galilea se produce un reencuentro.

_Nos engañaste a todos, traidor.
_No lo hubierais hecho de haberlo sabido, Pedro, y necesitábamos un caudillo y un milagro
_Tendrías que haber muerto tú.
_¿Y a quién habrían visto hoy los testigos? ¿Quien lideraría la revolución?
_ Te entró el miedo y entregaste a Judas en tu lugar. Ellos no sabían cual de nosotros era el de Nazaret.
_Era necesario, él mismo aceptó el honor de morir por nuestra causa, de morir por Dios.
_Porque valía más que tú, cobarde, te hubiera matado alli mismo si Judas no me detiene. Tú mismo me negarás tres veces, me dijo, y vaya si lo hice, porque eres un cobarde traidor.
_Lo hubieras estropearlo todo, Pedro.
_¿Que hiciste con las monedas que te dieron por tu cobardía?
_Las dejé al lado de un muerto, lo tomarán por Judas atormentado.
_¿Y te atreves a andar por ahí cuando se supone que te crucificaron hace tres días?
_He ahí el milagro. Diréis que he resucitado, ese y no otro será el mensaje.
_Al pobre Judas le torturaron, le apalearon y le coronaron de espinas, la sangre y los golpes ocultaban su cara , estaba tan desfigurado que incluso tú madre pensó que era tu cadáver el que descolgaban de la cruz.
_Ya he hablado con ella esta misma mañana en mi tumba...
_En la de Judas, traidor.
_Confirmará nuestra versión. Ella misma la cree, ella y las mujeres que la acompañaban.
_Te ha faltado un detalle, traidor.
_Cuál.
_Judas sufrío una herida mortal en el pecho, pero no te preocupes, me había quedado con ganas de ensartarte con mi espada, traidor.
_ Tomás, mete los dedos en esa herida y confirma que es el Mesías resucitado. Ahora sí, ha ido a reunirse con su padre.


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