miércoles, 7 de noviembre de 2012

Future News

No sé por qué pero me ponen las tías con gafas. El caso es que el otro día, a base de decirle tonterías a una, no os haceis una idea de la cantidad de pijadas que los feos tenemos que contarle a las tías para que nos hagan caso, conseguí engañar a una para que renunciara a algo mejor y se viniera conmigo a la cama. No era ni muy guapa ni muy fea, ni alta ni baja, ni flaca ni gorda, pero tenía gafas y a mí eso me pone, ya lo he dicho. Tampoco voy a entrar en detalles sexuales que no vienen a cuento, sólo decir que dadas un par de vueltas a la perversión acabas encontrando de lo más morboso el cara a cara y así, en ese preciso momento, en esa postura tan poco especial como es el misionero de toda la vida, ahí empieza mi aventura que, lo creais o no, es totalmente cierta.
Al principio no le presté demasiada atención, le había pedido que no se quitara las gafas y ella accedió, a regañadientes pero accedió. Ya me había llamado la atención antes pero lo atribuí al reflejo de la lámpara, algo raro porque la lámpara no parpadeaba y lo que me había parecido ver en los cristales de las gafas sí. La cosa es que ahora yo tenía mi cara muy cerca de la suya, ya sabeis como va lo del misionero, y entonces lo pude ver claramente. En los cristales de las gafas de aquella mujer se reflejaba, si se puede llamar así, o se proyectaba, o yo qué sé, una imagen. Pero una imagen que no estaba en la habitación, era más bien como el visor de una cámara, como sendas pantallas de televisión donde un busto parlante daba una extensa noticia. Este proyecto, decía el hombre de la pantalla, ha conseguido reducir la tasa de desempleo a cero a la par que ha dado la posibilidad a los trabajadores de alcanzar la cotización mínima, 60 años, necesaria para tener derecho a la jubilación. Ni que decir tiene que los beneficios de este sistema se extienden al importantísimo descenso de la delincuencia y ha ayudado a solventar los problemas de vivienda que habían causado los altercados de los años previos al acuerdo entre los Estados Unidos de Europa, Human Resources International y Science App-HibServ, el gigante de la criogenización... Comprendereis que me distrajera. La chica supongo que notó que yo no estaba en lo que celebraba e hizo ademán de quitarse las gafas. Yo se lo impedí. La imagen se había vuelto algo confusa pero, instintivamente, eché mano a un pezón y conseguí sintonizarla de nuevo. Asimismo, Science App, en colaboración con otro gigante farmacológico como es Chemical Solutions INT, están trabajando en las nuevas jubilaciones virtuales que permitirán que los ciudadanos continuen produciendo inconscientemente mientras que su cerebro sólo percibe placenteras sensaciones de descanso, bienestar y ocio. La denominada Happyness substance, popularmente conocida como HaS4 en combinación con el chip de habilidades introducido por Science App. a finales de los años ochenta, y ahora modificado con una glándula artificial que segrega el medicamento, está adquiriendo cada día más aceptación en nuestro país y un creciente número de empresas lo implantan a sus empleados en el momento de la contratación. De pronto me vi despedido de la cama no sabría decir a ciencia cierta si por su fuerza o por la mía. "Te dije que era mejor que me quitara las gafas" me gritó, y luego mientras se vestía a toda prisa farfullaba "No se por qué se me metió en la puta cabeza viajar al pasado." Sacó de su bolso un móvil de última generación y dijo, "Cancelar" Luego desapareció como por arte de magia. Juro por dios que así fue. Me pasa cada cosa!!


Turista sexual en la máquina del tiempo.

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